DERECHOS

TRABAJO SEXUAL EN CHILE

 

En Chile el trabajo sexual no está prohibido por ninguna ley. Sin embargo hay reglamentos que se refieren a este y regulan ciertos aspectos, como el sanitario y la prohibición del ejercicio en recintos destinados para esos efectos. Asimismo, hay leyes que regulan otras materias que, durante el trabajo sexual en la noche, pueden tener cierta relación, como el control de identidad.

Sin perjuicio de lo anterior, nuestras autoridades, especialmente Carabineros de Chile, entienden el trabajo sexual  como un mal social ligado a conductas constitutivas de delitos y a actividades reprochables, sin embargo, sabemos que esto no es así y que un ejercicio responsable del trabajo sexual no producen en ningún caso esas consecuencias negativas y ejercer el trabajo sexual libre y responsablemente es nuestro derecho.

APOYO

I. ¿Qué dice la CONSTITUCIÓN?

La Constitución ampara la libertad de toda persona de decidir sobre su propio cuerpo, sobre la creación de su propia personalidad, sobre su patrimonio, sobre el libre ejercicio de una actividad económica no prohibida y sobre la forma que elijamos para desenvolvernos en la sociedad. 
Ninguna ley prohibe el trabajo sexual, sino que tenemos derechos constitucionales que nos permiten ejercerlo libre y responsablemente.
Las autoridades como Carabineros de Chile, están para protegernos y para hacer cumplir y defender la Constitución y los derechos establecidos en esta.

- A. 1 inc. 1º CPR “Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. No existen diferencias entre una y otra persona respecto de los derechos humanos inherentes a ellas.
Entre nosotrxs y quien vende cualquier servicio profesional, no debe existir diferencia alguna, ya que la ley no lo establece.

- A.19 N° 21 CPR Derecho a la libre actividad económica: el Estado reconoce que la regla general en materia de actividad económica es la permisividad, y la excepción son aquellos límites que la misma norma señala. En consecuencia, cualquier actividad económica no prohibida puede ejercerse, y el titular del derecho puede hacer exigible el restablecimiento del imperio del derecho mediante acciones constitucionales como el recurso de amparo económico.
Este derecho está restringido por afectaciones a la moral, el orden público o las buenas costumbres. Sin embargo, estas limitaciones deben ser legales y no hay ley que prohiba el trabajo sexual, ni que establezca que atenta contra la moral, el orden público o las buenas costumbres si es que se ejerce responsablemente.

Las concepciones morales tienen que ver con las convicciones más íntimas de las personas y propias de su personalidad y su modo de interactuar con los demás individuos que componen su entorno social. Esta es variable y depende de cada individuo, por lo que lo que es moralmente incorrecto para una persona, un Carabinero, por ejemplo, no necesariamente es incorrecto para otra persona, sin perjuicio de lo anterior, existen ciertas convenciones sociales que son absolutamente compatibles con el ejercicio responsable del trabajo sexual, como por ejemplo: no beber o drogarse en la vía pública; no participar en riñas ni hacer escándalos que impidan el descanso y la vida pacífica de lxs vecinxs del sector; no defecar u orinar en lugares no aptos para ello; no circular desnudx por la vía pública; no relacionarse a gritos o con malas palabras, etc.

- A.19 Nº 1 CPR: Derecho a disponer del propio cuerpo:  bajo esta norma se reconoce la libertad de cada individuo de disponer libremente de su propio cuerpo, con el respeto de su vida e integridad física y sicológica.

Es decir, tenemos el derecho a realizar libremente el trabajo sexual con nuestro cuerpo.

- A. 19 Nº 6: Libertad de culto: En este sentido, la Constitución enfatiza que Chile es un Estado Laico, por lo que las leyes, el orden público, las  buenas costumbres y la moral no deben interpretarse con la óptica de alguna determinada concepción religiosa.

- A. 19 Nº 16: Libertad de trabajo: está restringida por la "moral", pero ya sabemos que un ejercicio responsable del trabajo sexual no sería incompatible con esto. También se señala como limitante la "salubridad pública", cuestión que en el caso en especie ha sido tratado en el Código Sanitario, el cual establece políticas de salud pública, sometiendo a controles obligatorios a quienes realizamos el trabajo sexual, además de prohibir el establecimiento de “burdeles”.

II. REGULACIÓN LEGAL

Como ya sabemos, la Constitución reconoce una serie de derechos, los cuales están regulados en diferentes leyes, en este caso hablaremos de aquellas que tienen relación con el trabajo sexual.

1.- CÓDIGO PENAL: 
Este cuerpo legal no penaliza la prostitución adulta consentida y en la que no media una trata de personas. Pese a ello, el artículo 495 No 7 del Código Penal señala que serán sancionadas con una multa ascendiente de 1 a 4 UTM las personas que realicen rondas u otros esparcimientos nocturnos, alterando el sosiego público y desobedeciendo a la autoridad.

Es decir, no prohibe el trabajo sexual consentido entre personas adultas, siempre que:
a) No exista un intermediario o  bien conocemos “un cafiche” o “dealer”;
b) No se rompa con la paz pública y se obedezca a la autoridad en aquello que haya que obedecerle.

2.- CÓDIGO SANITARIO: 
El Código Sanitario regula el trabajo sexual, en sentido restringido, en sus artículos 39 y 41. Sin embargo, lo hace con el único objetivo de evitar la propagación de enfermedades venéreas.
El artículo 41 de este cuerpo legal prohíbe la agrupación de trabajadores en prostíbulos cerrados o casas de tolerancia. Esta norma se enmarca en una política de salud del Estado, imponiendo controles de salud obligatorio con el objeto de llevar una estadística sanitaria. 
3.- DECRETO Nº 206
El Decreto No 206 del Ministerio de Salud del año 2005, que aprobó el Reglamento sobre Infecciones de Transmisión Sexual, no establece prohibición alguna y prescinde del auxilio de la fuerza pública(Carabineros y PDI) para llevar a los establecimientos del Servicio de Salud a las personas que ejercen el comercio sexual. En cambio, la asistencia al control de salud sexual es voluntaria y gratuita, pero sujeta a un registro con fines estadísticos y de control sanitario.

SI EJERCEMOS EL TRABAJO SEXUAL DE MANERA RESPONSABLE NO HAY LEY NI AUTORIDAD ALGUNA QUE NOS PUEDA IMPEDIR EL EJERCICIO DE ESTE.